Caja isotérmica de cartón o caja de poliespán: ¿cuál le conviene?
Una caja isotérmica de cartón y una caja de poliespán hacen el mismo trabajo, pero le cuestan algo muy distinto: espacio de almacén. Para muchas empresas, ese es el verdadero punto de decisión.
La cuenta del almacenaje
Una caja de poliespán es básicamente aire rodeado de una pared. Así que almacena sobre todo aire. Una caja isotérmica de cartón se entrega plegada, con la bolsa aislante aparte: en un palet caben hasta cinco veces más.
Si consume cien cajas por semana, esa diferencia quizá no sea relevante. Con mil por semana, determina si necesita una estantería de almacén adicional.
Duración del frío
Con el mismo grosor de pared, el poliespán mantiene la temperatura un poco más tiempo. Con la bolsa aislante de 6 capas, la caja isotérmica de cartón se acerca bastante, suficiente para 48 a 72 horas con suficiente refrigerante.
Resistencia
El poliespán se rompe con una caída, el cartón se abolla. Con mucha manipulación o apilado, gana la caja exterior de cartón, porque se deforma sin romperse.
Imagen del envío
Una caja de cartón parece un envío normal y se puede imprimir. El poliespán en el buzón llama la atención, y no siempre de forma positiva para los consumidores atentos a los residuos.
Reutilización
La bolsa aislante de una caja isotérmica de cartón se puede usar varias veces. En rutas fijas donde el embalaje vuelve, esa es una ventaja que el poliespán no ofrece.
En resumen
Si tiene espacio de sobra y cada euro del precio unitario cuenta, el poliespán suele ser más barato. Si su almacén está lleno o envía en picos de demanda, la caja isotérmica de cartón se amortiza solo con el espacio que ahorra.
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